El jugador de ajedrez (2016)

El jugador de ajedrez (2016)

En 1934, Diego Padilla (Marc Clotet) se convierte en campeón de España de ajedrez. Su éxito atrae la atención de Marianne Latour (Melina Matthews), una periodista francesa. Cuando se conocen, se enamoran, tienen una hija y se marchan a vivir a Francia. Allí, en la zona ocupada por los nazis, Diego es acusado por la inteligencia alemana de espionaje, y posteriormente encarcelado en una prisión de las SS. Para sobrevivir en un entorno tan hostil, aprovechará la afición al ajedrez del oficial al mando, el hedonista coronel Maier (Stefan Weinert).

Valoración: 6,350.

El jugador de ajedrez (2016)

FICHA

Título Original: El jugador de ajedrez.
Director: Luis Oliveros.
Guionista: Julio Castedo.
Reparto: Marc Clotet, Melina Matthews, Andrés Gertrúdix, Alejo Sauras, Maarten Dannenberg, Stefan Weinert, Mike Hoffmann, Pau Durà, Lionel Auguste, Eric Bonicatto, Christian Stamm.
Productores: Juan Antonio Casado, Julio Castedo, Gerardo Herrero.
Música: Alejandro Vivas.
Fotografía: Juan Carlos Gómez.
Montaje: Teresa Font.
País Participante: España.
Año de Producción: 2016.
Duración: 98 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 12 años.
Género: Drama.
Estreno (España): 5 de mayo de 2017.
DVD (Venta): 4 de octubre de 2017.
Distribuidora (España): Syldavia Cinema.
Espectadores (España): 47.534.
Recaudación (España): 230.931,37 €.

El jugador de ajedrez (2016)

CRÍTICA

09-05-2017 – ANTON MERIKAETXEBARRIA

Jaque mate

El título de esta película nos remite de alguna manera a 'Novela de ajedrez', estupendo libro del escritor Stefan Zweig, en el que un chaval se revelaba como un genio a la hora de demostrar su talento ante un enigmático contrincante. Asimismo, el argumento de "El jugador de ajedrez" plantea el duelo entre Diego Padilla, un ajedrecista español, y el coronel Maier, un oficial nazi, en tiempos de la Guerra Civil española y la Segunda Guerra Mundial. La supervivencia del primero, prisionero en un campo de concentración, tras sufrir una falsa denuncia, es el eje sobre el que pivota toda la historia.

Una escenografía correcta, unos actores convincentes y una esmerada ambientación constituyen los puntos fuertes del filme, hasta alcanzar el momento culminante de una partida jugada a cara de perro. Es ahí donde los protagonistas vivirán su particular jaque mate, conforme realizan elaboradas jugadas sobre el complejo tablero de 32 piezas. Lo cual da como resultado una película realizada con pocos medios, pero muy bien empleados, donde las acciones y reacciones de los personajes se sugieren más que muestran, despiertan la imaginación más que asustan.

Es encomiable el enfoque que Oliveros da al tema principal del filme, la pérdida de la inocencia de un joven apolítico frente a la realidad incontestable de la muerte. Filmado todo ello mediante un ritmo cadencioso y un tono reflexivo, a través del cual se nos plantean varias preguntas cruciales: ¿Por qué se sacrifica una dama en vez de dirigir las piezas hacia el ataque del rey contrario? ¿Por qué es el mismo el giro del brazo cuando siembra que cuando siega, el del amor que el del asesinato? ¿Por qué la guerra es el fruto de la necedad de los pueblos? Peliagudas cuestiones resueltas en "El jugador de ajedrez" teniendo buen cuidado en no obviar ningún detalle, paladeando más lo que se oculta que lo que se muestra.