Baby Driver (2017)



Baby (Ansel Elgort) es un joven conductor, especializado en fugas, cuya habilidad al volante al ritmo de canciones precisamente seleccionadas le convierte en un valioso activo para la banda de atracadores de bancos que lidera Doc (Kevin Spacey). Su papel en la organización se verá comprometido cuando conozca a Deborah (Lily James), una camarera de la que se enamora. Baby, que empieza a dudar sobre si lo que hace está bien o mal, decidirá dar un último golpe antes de retirarse, un atraco que pondrá en peligro su vida, su amor y su libertad.

Valoración: 7,268.


FICHA


Título Original: Baby Driver.
Director: Edgar Wright.
Guionista: Edgar Wright.
Reparto: Kevin Spacey, Jamie Foxx, Ansel Elgort, Lily James, Jon Hamm, Jon Bernthal, Eiza González, Flea, Sky Ferreira, CJ Jones, Lanny Joon, Ben VanderMey.
Productores: Tim Bevan, Eric Fellner, Nira Park.
Música: Steven Price.
Fotografía: Bill Pope.
Montaje: Jonathan Amos, Paul Machliss.
Países Participantes: Reino Unido, Estados Unidos.
Año de Producción: 2017.
Duración: 115 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 16 años.
Género: Acción, Comedia, Suspense.
Estreno (España): 7 de julio de 2017.
DVD (Venta): 1 de noviembre de 2017.
Distribuidora (España): Sony Pictures España.
Espectadores (España): 451.249.
Recaudación (España): 2.616.399,28 €.
Visitas: 0.
Popularidad: 44 / 79.


COMENTARIO


Edgar Wright (Scott Pilgrim contra el mundo, Zombies Party) pisa el acelerador con una nueva cinta de acción, que combina música con carreras adrenalínicas para crear un film videoclipero sobre un joven conductor de una banda de atracadores, Baby (Ansel Elgort), quien no puede vivir sin música en sus auriculares. Pero pronto Baby se verá obligado a huir con su chica (Lily James), después de participar en un fallido robo. Completan el reparto del grupo de desafortunados atracadores: el salvaje Bats (Jamie Foxx), Buddy (Jon Hamm) y el líder de la banda, Kevin Spacey. (Anuario Fotogramas 2018: Mariona Borrull).


CRÍTICA


13-07-2017 – JOSU EGUREN

Todas las canciones hablan de ti

Puede que para disfrutar a fondo de Baby Driver haya que haber nacido a mediados de los años 70, tener perfectamente afinado el oído y ser adicto al subgénero de las persecuciones de coches que nos regalaron clásicos como Bullit y Vanishing Point. Puede que nos veamos obligados a perdonarle a Edgar Wright su derroche de hedonismo cool, mientras aplaudimos los números de un musical sobre ruedas que es al mismo tiempo un homenaje continuo a cineastas como Michael Mann, Peter Yates y Stanley Donen. Pero incluso si nos obligamos a despreciar su anclaje en los arquetipos y el destilado en esencias vintage al que remite la fotografía de Bill Pope, sólo cabe aplaudir a virtuosismo de un montaje arrebatador. Nota a nota y plano a plano, encadenando secuencias espectaculares en las que las imágenes bailan al ritmo furioso de T-REX, Focus o Jon Spencer Blues Explosion, Wright se pone a rebufo de hitos generacionales como Calles de fuego y Amor a quemarropa, aupado en el carisma de un actor con las manos al volante de Steve McQueen y los pies cantarines de Fred Astaire.

Nada escapa al detalle; ni la elección del casting, ni la semántica de los colores de vestuario diseñado por Courtney Hoffman, ni mucho menos la planificación y el ritmo interno de escenas en las que el metrónomo de Wright se hace visible hasta un punto que raya lo didáctico.

La historia nos suena: un tipo en apuros, una chica sensible y enamorada, una banda de gangsters implacables y un último golpe, porque viene siendo la misma desde mucho tiempo antes de que John Huston y Sterling Hayden rodasen La jungla de asfalto (1950), pero en manos de un director tan cinéfilo como inspirado se llena de matices que la suspenden en la burbuja de un ámbar retro pop.