Tom of Finland (2017)



Touko Laaksonen (Pekka Strang) vuelve a Finlandia convertido en un héroe de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, los años siguientes no irán como él espera, ya que será perseguido por el moralismo de su país por su tendencia homosexual, considerada ilegal. Presionado para casarse con una mujer, Touko encontrará una vía de escape en sus dibujos, en los que muestra hombres gays musculosos, libres y desinhibidos, que le convirtieron en Estados Unidos en un artista reconocido bajo su pseudónimo: Tom of Finland.

Valoración: 6,554.


FICHA


Título Original: Tom of Finland.
Director: Dome Karukoski.
Guionista: Aleksi Bardy.
Reparto: Jimmy Shaw, Lauri Tilkanen, Pekka Strang, Jakob Oftebro, Jessica Grabowsky, Werner Daehn, Taisto Oksanen, Seumas F. Sargent, Kari Hietalahti, Christian Sandström.
Productores: Aleksi Bardy, Miia Haavisto, Annika Sucksdorff.
Música: Lasse Enersen, Hildur Guðnadóttir.
Fotografía: Lasse Frank Johannessen.
Montaje: Harri Ylönen.
Países Participantes: Finlandia, Alemania, Dinamarca, Estados Unidos, Suecia.
Año de Producción: 2017.
Duración: 115 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 16 años.
Género: Biográfica, Drama.
Estreno (España): 7 de julio de 2017.
DVD (Venta): 25 de octubre de 2017.
Distribuidora (España): Festival Films.
Espectadores (España): 7.315.
Recaudación (España): 42.138,90 €.
Páginas Vistas: 0.
Popularidad: 33 / 65.


COMENTARIO


El apodado Tom of Finland fue uno de los ilustradores más influyentes e innovadores del siglo XX. Perseguido por su homosexualidad y obligado a casarse con una mujer, el artista finlandés se trasladó en 1957 a Los Ángeles, donde cosechó su obra más conocida: esos dibujos homoeróticos que lideraron la estética de la revolución gay que sacudió los cimientos americanos de la época. Pekka Strang interpreta Tom en esta revisión biográfica, dirigida por Dome Karukoski (El gruñón, 2014). (Anuario Fotogramas 2018: Mariona Borrull).


CRÍTICA


11-07-2017 – JOSU EGUREN

XXL

Prudencia, pudor y academicismo son las constantes en el retrato de la trayectoria vital de Touko Laaksonen, el gran padre de la iconografía homoerótica asociada a los cuerpos de gimnasio hipermusculados y las pollas XXL. Tras un primer tercio que atraviesa una época de lujuria clandestina, deseos brutalmente reprimidos y placeres urgentes en los parques públicos y los clubes privados de la capital de Finlandia, la narración se traslada hasta finales de los años 50, con el protagonista en el centro de un triángulo afectivo en el que su hermana es la parte débil en una relación que sirve para alimentar el debate sobre la misoginia en la comunidad gay.

Ni el director ni su guionista se vuelcan en la labor de profundizar en las contradicciones que perseguían a un hombre que aparece descrito como el director artístico de la revolución contracultural que rompió con los nexos entre homosexualidad y amaneramiento, pero en su lugar ofrecen pistas que permiten interpretar su obra a la luz de un punto de vista que revela la complicidad y la pureza que irradian unas imágenes de alto contenido pornográfico.

La escena clave de la película, una improvisada sesión fotográfica en la que una pareja heterosexual debe fingir los gestos de complicidad 'post coitum' frente al objetivo de la cámara de Laaksonen, queda enterrada por el periplo biográfico del artista, su primer viaje a los Estados Unidos del exceso y la carne (véase Scorpio Rising) y el reconocimiento global de su obra como referente inequívoco y bandera del movimiento LGBT. Farragosa en la justificación de su tránsito hacia el activismo en la cresta de la epidemia del VIH, Tom of Finland decae a medida que decae el hostigamiento y la represión en torno al personaje.