Cézanne y yo (2016)



En un colegio de la Provenza, dos artistas comienzan una amistad: el escritor Émile Zola (Guillaume Canet) y el pintor post impresionista Paul Cézanne (Guillaume Gallienne). Sus caminos siguen unidos en París donde ejercen su labor profesional. Sin embargo, Zola, huérfano y sin blanca, decide valerse de la burguesía a la que tanto atacó de joven para dar su gran salto a la literatura. Por otra parte, Cézanne rechaza toda vida social para centrarse en su obra que será reconocida al final de su vida. Dos artistas, dos vidas paralelas.

Valoración: 5,751.


FICHA


Título Original: Cézanne et moi.
Directora: Danièle Thompson.
Guionista: Danièle Thompson.
Reparto: Sabine Azéma, Guillaume Canet, Déborah François, Guillaume Gallienne, Alice Pol, Alexia Giordano, Gérard Meylan, Isabelle Candelier, Freya Mavor, Laurent Stocker, Pierre Yvon.
Productor: Albert Koski.
Música: Éric Neveux.
Fotografía: Jean-Marie Dreujou.
Montaje: Sylvie Landra.
País Participante: Francia.
Año de Producción: 2016.
Duración: 114 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 7 años.
Género: Biográfica, Comedia, Drama.
Estreno (España): 18 de agosto de 2017.
DVD (Venta): 13 de diciembre de 2017.
Distribuidora (España): VerCine.
Espectadores (España): 24.536.
Recaudación (España): 144.258,56 €.
Visitas: 0.
Popularidad (Visitas): 16 / 68.
Popularidad (Blog): 9 / 68.


CRÍTICA


21-08-2017 – ANTON MERIKAETXEBARRIA

El pincel y la pluma

Las no siempre fáciles relaciones entre el pintor Paul Cézanne y el escritor Émile Zola, dos genios de la cultura francesa, es lo que describe esta película biográfica de la realizadora gala Danièle Thompson, que da paso a una reflexión sobre la creación artística. El primero -autor de un cuadro tan maravilloso como 'Bañistas'- fue un artista del pincel que, junto a Gauguin y Van Gogh, se convirtió en una de las figuras clave en el desarrollo del arte del siglo XX. El segundo, autor del virulento alegato político 'Yo acuso' y un maestro de la pluma, está considerado el máximo representante de la escuela naturalista.

Ambos personajes están interpretados de forma correcta por Guillaume Gallienne (Yves Saint Laurent, Jalil Lespert, 2014) y Guillaume Canet (The Program (El ídolo), Stephen Frears, 2015), conforme su amistad se va degradando por momentos, hasta el desastre final. Una especialista en comedias como es la responsable de Jet Lag (2002) se ha hecho cargo del asunto, sin que en ningún momento llegue a convencernos como es de ley de la grandeza de su propuesta. Por la sencilla razón de que, si bien la ambientación propia de la época está bastante conseguida, el meollo de la cuestión, el vínculo entre trabajo e inspiración que conforma la entraña misma del filme, queda un tanto devaluado.

«La inspiración es trabajar todos los días», afirmaba Baudelaire. Por su parte, Picasso aseguraba «cuando baje la inspiración, que me pille trabajando». Sea como sea, Cézanne y yo no termina de culminar sus expectativas, quizás por falta de una auténtica potencia descriptiva a la hora de mostrar a dos extraordinarios creadores. Asimismo, la vertiente más cotidiana, más a ras de suelo de Cézanne y Zola, tampoco tiene demasiado fuste, en un conjunto de escenas costumbristas e intimistas de escaso vuelo. Todo lo cual convierte la película de Danièle Thompson en unas bienintencionadas biografías que, por culpa de sus digresiones, acaban resultando el cuento de la buena pipa.