Rey Arturo: La leyenda de Excalibur (2017)


El padre de Arturo es asesinado y su tío Vortigern (Jude Law) asciende al trono de Camelot. Con su derecho de nacimiento robado y sin conocer sus orígenes, Arturo (Charlie Hunnam) crece en el peor barrio de la ciudad, delinquiendo entre sus callejones. Un día, como todos aquellos que alcanzan cierta edad, debe intentar algo imposible: sacar Excalibur de la roca. Lo consigue, firmando con ello su propia sentencia de muerte. Para sobrevivir, tendrá que descubrir su verdadero origen y luchar por el lugar que le pertenece.

Valoración: 6,100.


FICHA

Título Original: King Arthur: Legend of the Sword.
Director: Guy Ritchie.
Guionistas: Joby Harold, Guy Ritchie, Lionel Wigram.
Reparto: Jude Law, Eric Bana, Djimon Hounsou, Charlie Hunnam, Astrid Bergès-Frisbey, Aidan Gillen, Katie McGrath, Georgina Campbell, Annabelle Wallis, Mikael Persbrandt, Poppy Delevingne.
Productores: Steve Clark-Hall, Akiva Goldsman, Joby Harold, Guy Ritchie, Tory Tunnell, Lionel Wigram.
Música: Daniel Pemberton.
Fotografía: John Mathieson.
Montaje: James Herbert.
Países Participantes: Estados Unidos, Reino Unido.
Año de Producción: 2017.
Duración: 126 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 12 años.
Género: Fantástica, Acción, Aventuras, Drama.
Estreno (España): 11 de agosto de 2017.
DVD (Venta): 15 de diciembre de 2017.
Distribuidora (España): Warner Bros Pictures España.
Espectadores (España): 696.141.
Recaudación (España): 4.306.086,03 €.
Páginas Vistas: 0.
Popularidad: 19 / 56.


CRÍTICA

15-08-2017 – ANTON MERIKAETXEBARRIA

Espada de hojalata

No tiene ninguna razón de ser este mamotreto a lo Juego de tronos, ambientado en una época imaginaria de la historia de Inglaterra. Porque, Rey Arturo: La leyenda de Excalibur se centra en los orígenes del ciclo artúrico, donde los hechos se mezclan con la fantasía y la leyenda. Acontecimientos citados por primera vez en una 'Historia de Brittonum' del siglo VIII, abordados posteriormente por dos culturas: la alemana, a través de 'Parsifal', de Wolfram von Eschenbach; y la francesa, por medio del poema 'Les chevaliers de la charrette', de Chrétien de Troyes.

Lo único original que se le ocurre al inefable realizador Guy Ritchie (Operación U.N.C.L.E., 2015) es insertar referencias contemporáneas a la prolija acción, en la que también se incluyen toda una serie de monstruos mitológicos, así como los traumas sufridos en su infancia por el ambicioso monarca y su misteriosa relación con Excalibur, la mítica espada, cuando Inglaterra no era más que un puñado de reinos que batallaban entre sí. Todo ello aparece filmado con estética de videojuego, un montaje frenético y una dirección de actores que deja mucho que desear. Así que las posibles connotaciones mágicas de la historia se pierden como lágrimas en la lluvia.

Guy Ritchie (Snatch: Cerdos y diamantes, 2000) ha optado por hacer lo que se le pedía, un hilvanado de escenas más o menos espectaculares, en una labor de esbirro, que deja flotando en el aire una certeza inquietante: la rapidez y la facilidad con que un prestigiado cineasta (posiblemente perpetrado tras el cinismo) es capaz de vender su alma al diablo en una fase tan exitosa de su carrera. Suele decirse, a menudo con razón, que las leyendas regocijan el corazón de los seres humanos. No es el caso de esta película fallida, que deja bien claro algo que llevamos observando desde hace tiempo: que la cultura del envase y no del contenido es lo que manda.



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