The Limehouse Golem (2016)



En una sala de música de la Londres victoriana de 1880, Dan Leno (Douglas Booth), el intérprete más famoso de la capital, sube al escenario. En su monólogo cuenta el terrible destino de su amiga Elizabeth (Olivia Cooke), que una vez pisó esas mismas tablas y ahora afronta la horca por ser acusada de asesinato. Su destino parece inevitable hasta que entra en escena el inspector John Kildare (Bill Nighy), que investiga los brutales asesinatos de un asesino en serie que deja cadáveres apenas identificables de inocentes sin aparente conexión.

Valoración: 6,008.


FICHA


Título Original: The Limehouse Golem.
Director: Juan Carlos Medina.
Guionista: Jane Goldman.
Reparto: María Valverde, Bill Nighy, Eddie Marsan, Olivia Cooke, Douglas Booth, Daniel Mays, Sam Reid, Henry Goodman, Adam Brown, Peter Sullivan, Morgan Watkins, Siobhán Cullen.
Productores: Elizabeth Karlsen, Joanna Laurie, Stephen Woolley.
Música: Johan Söderqvist.
Fotografía: Simon Dennis.
Montaje: Justin Krish.
País Participante: Reino Unido.
Año de Producción: 2016.
Duración: 109 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 16 años.
Género: Terror, Suspense.
Estreno (España): 8 de septiembre de 2017.
DVD (Venta): 27 de septiembre de 2017.
Distribuidora (España): Alfa Pictures.
Espectadores (España): 8.321.
Recaudación (España): 47.668,86 €.
Páginas Vistas: 0.
Popularidad: 53 / 118.


CRÍTICA


12-09-2017 – ANTON MERIKAETXEBARRIA

Danza macabra

Las investigaciones llevadas a cabo por un detective de Scotland Yard en relación con toda una serie de crímenes perpetrados en el Londres de la época victoriana, al estilo de Jack el Destripador, es el detonante argumental de The Limehouse Golem (Los misteriosos asesinatos de Limehouse). Película de terror en la que se hace referencia al mítico Golem: figura fantástica nacida en el gueto de Praga, allá por el siglo XVI, durante el reinado de Rodolfo II de Habsburgo. Se trata de una leyenda reveladora de las ansias de protección por parte de un poderoso superhombre de la perseguida raza judía.

Lo cual dio pie, ya en 1914, a una espléndida película muda, Der Golem, dirigida y protagonizada por Paul Wegener. Se trataba de una formidable estatua de arcilla, dotada de vida mediante una fórmula mágica. Esta criatura monstruosa se rebelaba contra su amo cuando se enamora de su hija Miriam, provocando el consiguiente alboroto. Singular personaje que surge ahora de forma imprevista en el barrio londinense de Limehouse, con lo cual la problemática sociocultural, de profunda raíz europea, está muy presente en la película, estrenada por el cineasta español Juan Carlos Medina (Insensibles, 2012).

Ahora bien, el meritorio intento por parte del director de filmar una danza macabra, con la intención de recuperar dicha leyenda y, al mismo tiempo, convertirla en una máquina de hacer dinero, se queda a medio camino. La trama se dispersa en exceso, los abundantes 'flashbacks' resultan un tanto despistantes, la inevitable casquería produce a veces repelús y su presupuesto deja al descubierto obvias carencias en ambientación, vestuario y decorados, mientras que el internacional reparto tampoco es demasiado convincente. Además, su estilo visual resulta algo ya visto y fracasa a la hora de convencer al espectador de que los asesinos en serie no tienen remedio.