La escala (2016)



Durante su viaje de vuelta a casa después de servir en Afganistán, un grupo de soldados franceses hace una 'escala de descompresión' en un hotel de cinco estrellas en Chipre, donde intentarán desconectar de los horrores de la guerra entre baños de sol e intensas sesiones de terapia. Marine (Soko) y Aurore (Ariane Labed), dos de las tres únicas mujeres que hay en una patrulla mayoritariamente masculina, tendrán que enfrentarse a la ira, los traumas y el sexismo del ejército mientras intentan volver a la 'vida normal'.

Valoración: 5,913.


FICHA


Título Original: Voir du pays.
Directores: Delphine Coulin, Muriel Coulin.
Guionistas: Delphine Coulin, Muriel Coulin.
Reparto: Ariane Labed, Soko, Karim Leklou, Ginger Romàn, Andreas Konstantinou, Makis Papadimitriou, Alexis Manenti, Damien Bonnard, Robin Barde, Sylvain Loreau.
Productor: Denis Freyd.
Música:
Fotografía: Jean-Louis Vialard.
Montaje: Laurence Briaud.
Países Participantes: Francia, Grecia.
Año de Producción: 2016.
Duración: 102 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 12 años.
Género: Drama.
Estreno (España): 8 de septiembre de 2017.
DVD (Venta):
Distribuidora (España): Pirámide Films.
Espectadores (España): 2.856.
Recaudación (España): 14.964,85 €.
Visitas: 0.
Popularidad: 25 / 121.


CRÍTICA


14-09-2017 – ANTON MERIKAETXEBARRIA

Guerra de sexos

Aurora y Marina, dos jóvenes militares francesas, regresan de Afganistán con permiso para pasar unos días de asueto en un lujoso hotel de Chipre. Sin embargo, los problemas a los que deben hacer frente ambas chicas, metidas hasta el cuello en un mundo de hombres, son los que confieren originalidad a La escala. Modesta coproducción franco-griega, donde se inserta asimismo la realidad virtual, en relación con los ejercicios practicados por dichas féminas en una contienda simulada. A partir de ahí, la guerra de sexos también añade daños colaterales al desarrollo de la historia.

El resultado es que así, sin pretensiones ni prejuicios, La escala describe de forma sobria una situación claustrofóbica, en la que intervienen intérpretes un tanto marginales, como la cantante Soko (Stephanie Sokolinski), autora del álbum 'My Dreams Dictate My Reality', que aquí aparece junto a la actriz independiente Ariane Labed, a la que pudimos ver en Attenberg (2010), de Athina Rachel Tsangari. Nombres escogidos a contracorriente, como toda la película, que se queda en las buenas intenciones, sobre todo a la hora de mostrar ciertos estallidos violentos, no por esperados menos llamativos.

La película de la escritora Delphine Coulin ('Huellas') y directora ('Samba') tiene una pega. Como realizadora, al menos en La escala carece de ambición cinematográfica y de capacidad para trascender los clichés, los estereotipos que desfilan por la pantalla. Todo el espíritu crítico que tiene que estar, está. Pero no hay fuerza, falta personalidad, se echa de menos una puesta en escena rigurosa, con más garra, por la sencilla razón de que a nivel visual la escenografía resulta funcional, impersonal y un tanto lacia, vagando a la deriva en algunas de las secuencias más importantes de un filme que, de todas formas, posee la virtud de recordarnos a todos que: A batallas de amor, campo de plumas.