Los casos de Victoria (2016)



Victoria (Virginie Efira) es una abogada penalista en un mal momento. Inmersa en un vacío sentimental a causa de su divorcio, asiste a una boda donde coincide con Vincent (Melvil Poupaud), un viejo amigo, y Sam (Vincent Lacoste), un hombre al que defendió en el pasado. El día siguiente, Vincent es acusado del asesinato de su novia, con el perro de la víctima como único testigo. A regañadientes, Victoria se hará cargo del caso, con Sam como su asistente personal, en lo que será sólo el comienzo de una serie de sucesos que le complicarán la vida.

Valoración: 5,547.


FICHA


Título Original: Victoria.
Directora: Justine Triet.
Guionista: Justine Triet.
Reparto: Virginie Efira, Vincent Lacoste, Claire Burger, Melvil Poupaud, Laure Calamy, Laurent Poitrenaux, Alice Daquet, Sophie Fillières, Julie Moulier, Elsa Wolliaston.
Productor: Emmanuel Chaumet.
Música: Thibault Deboaisne.
Fotografía: Simon Beaufils.
Montaje: Laurent Sénéchal.
País Participante: Francia.
Año de Producción: 2016.
Duración: 97 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 12 años.
Género: Comedia, Drama, Romántica.
Estreno (España): 1 de septiembre de 2017.
DVD (Venta): 19 de diciembre de 2017.
Distribuidora (España): La Aventura Audiovisual.
Espectadores (España): 40.989.
Recaudación (España): 257.758,52 €.


CRÍTICA


06-09-2017 – ANTON MERIKAETXEBARRIA

Juicio de faldas

Si en La costilla de Adán (George Cukor, 1949), la abogada Katharine Hepburn defendía a una presunta culpable, en Los casos de Victoria es Virginie Efira (Elle, Paul Verhoeven, 2016) la encargada de defender los casos más difíciles que llegan a su bufete. Lo cual da pie a una comedia judicial repleta de equívocos, en la que también participa un joven canguro, dispuesto a hacerse cargo de las dos traviesas hijas de la susodicha letrada, con imprevisibles consecuencias. Así pues, la vertiente familiar y sentimental ocupa un lugar destacado en el desarrollo de la anécdota, tan fácil de ver como de olvidar.

De hecho, con títulos como el presente, es como si se demostrara que cada generación tiene su 'screwball comedy' (comedia loca), poblada de personajes excéntricos y un sentido del humor la mar de peculiar. Por la sencilla razón de que hay algo eterno en estos rifirrafes románticos y profesionales, si bien con Los casos de Victoria un regusto genuinamente francés marca la pauta de principio a fin. No hay acción en la película, ni acentos estrictamente melodramáticos, ni énfasis, ni subrayados, así como tampoco una sátira de las inefables instituciones oficiales de Europa en general y de Francia en particular.

Se trata de un inofensivo enredo costumbrista que, pese a todo, dibuja personajes simpáticos, de carne y hueso, al tiempo que los diálogos cumplen una función determinante en las intenciones de su máxima responsable, la realizadora gala Justine Triet, autora en 2013 de La batalla de Solferino. En resumidas cuentas, lo más potable de Los casos de Victoria es la interpretación de la atractiva Virginie Efira, una autoritaria profesional de la abogacía, sumida en una superficial crisis a todos los niveles, en tratamiento con un psiquiatra, consultas con una vidente y que solo encuentra placer con su trabajo. Como la vida misma, vamos.