Churchill (2017)



En junio de 1944, un millón de soldados aliados se preparan en secreto para invadir la Europa conquistada por los nazis. Sólo un hombre se interpone al desembarco: Winston Churchill (Brian Cox). Temeroso de que, si fracasa el Día D, sea recordado por posibilitar una masacre, asediado por sus rivales políticos y convertido en una sombra del héroe que resistió a los bombardeos de Hitler, el Primer Ministro contará con el apoyo de su esposa (Miranda Richardson), que evitará el colapso del líder británico más famoso de la historia.

Valoración: 5,801.


FICHA


Título Original: Churchill.
Director: Jonathan Teplitzky.
Guionista: Alex von Tunzelmann.
Reparto: Miranda Richardson, James Purefoy, Brian Cox, John Slattery, Julian Wadham, Richard Durden, Ella Purnell, Jonathan Aris, Danny Webb, George Anton, Steven Cree.
Productores: Claudia Bluemhuber, Nick Taussig, Piers Tempest, Paul Van Carter.
Música: Lorne Balfe.
Fotografía: David Higgs.
Montaje: Chris Gill.
País Participante: Reino Unido.
Año de Producción: 2017.
Duración: 110 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 7 años.
Género: Biográfica, Bélica, Drama, Suspense.
Estreno (España): 8 de septiembre de 2017.
DVD (Venta): 20 de febrero de 2018.
Distribuidora (España): A Contracorriente Films.
Espectadores (España): 98.047.
Recaudación (España): 627.147,39 €.
Visitas: 0.
Popularidad: 24 / 108.


CRÍTICA


09-09-2017 – JOSU EGUREN

El hombre que fue isla

Un travelling cenital recorriendo los campos de batalla (del continente), que con su vuelo emula la mirada omnisciente del estratega y jugador de RISK, es casi el único recurso cinematográfico destacable en el cómputo global de una película con fuerte aroma a TV movie que se suma a la reciente interpretación del primer ministro británico a cargo de John Lithgow (The Crown, Serie de TV). Con el ánimo de ampliar el perfil de un personaje escueto pero afiladamente sugerido en el texto de Dunkerque (Cristopher Nolan, 2017), Jonathan Teplitzky (Un largo viaje, 2013) concentra su retrato biográfico en la víspera del desembarco de Normandía, unas fechas en las que se acumulan las dudas y vacilaciones para el que fue responsable del desastroso asalto a las playas de Galípoli.

De un lado el Churchill de silueta imponente y gestos atrabiliarios, y del otro los generales Eisenhower y Montgomery, frente a un tablero en el que los peones representan miles de vidas humanas listas para el sacrificio. Es la oportunidad que Teplitzky espera para humanizar a un líder carismático al que le otorga una dimensión trágica corregida por las intervenciones de su mujer, Clementine (Miranda Richardson), la luz en la oscuridad de un drama afectado por el acartonamiento de una puesta en escena construida sobre un abanico de interiores y diálogos académicos.

Con Brian Cox (El último acto, János Edelényi, 2016) arrojándose a la hoguera de un personaje que arde sin consumirse, Teplitzky calienta lo que se articula como una lección de historia para espectadores sin tiempo ni excesivo interés por consultar sus fuentes bibliográficas; aunque esta no es su única función, porque como las recientes Noche real (Julian Jarrold, 2015) y Su mejor historia (Lone Scherfig, 2016), Churchill se compromete de la tarea de enardecer el orgullo patriótico de la nación-isla.