El muñeco de nieve (2017)



Una mujer ha desaparecido, y la única pista es una bufanda atada a un muñeco de nieve. El detective encargado del caso, Harry Hole (Michael Fassbender), un hombre inteligente, pero de métodos poco ortodoxos, verá como a este crimen se une, poco después, un segundo. Con la ayuda de una brillante agente (Rebecca Ferguson), empezará a encajar las piezas de un rompecabezas que les llevará a investigar antiguos asesinatos y a conectarlos con los actuales hasta llegar a la terrible conclusión de que un asesino en serie vuelve a estar activo.

Valoración: 4,858.


FICHA

Título Original: The Snowman.
Director: Tomas Alfredson.
Guionistas:Hossein Amini, Peter Straughan, Søren Sveistrup.
Reparto: Chloë Sevigny, James D'Arcy, Michael Fassbender, Rebecca Ferguson, J.K. Simmons, Val Kilmer, Charlotte Gainsbourg, David Dencik, Toby Jones, Sofia Helin.
Productores: Tim Bevan, Eric Fellner, Piodor Gustafsson.
Música: Marco Beltrami.
Fotografía: Dion Beebe.
Montaje: Thelma Schoonmaker, Claire Simpson.
Países Participantes: Reino Unido,Estados Unidos, Suecia.
Año de Producción: 2017.
Duración: 119 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 12 años.
Género: Suspense.
Estreno (España): 12 de octubre de 2017.
Blu-ray (Venta): 21 de febrero de 2018.
Distribuidora (España): Universal Pictures Spain.
Espectadores (España): 424.792.
Recaudación (España): 2.139.325,71 €.
Visitas: 0.
Popularidad: 93 / 187.


CRÍTICA

15-10-2017 – JOSU EGUREN

Hipotermia

Un detective con un historial de casos legendario, ahora asumido en una espiral autodestructiva y con una mochila de pesadas cargas familiares a sus espaldas. Es el retrato robot del protagonista de casi cualquier novela negra escogida al azar, otro personaje tipo asimilado por el espectador sin necesidad de que el relato en su versión cinematográfica invierta en una descripción pormenorizada. A menudo son los pequeños detalles anecdóticos los que ayudan a diferenciarlos -recordemos el caso de la adaptación televisiva Wallander, donde el tono de llamada del teléfono de Kenneth Branagh era una marca distintiva con connotaciones que rayaban lo psicológico-, porque de forma implícita se asume la imposibilidad de sondear la profundidad de la letra impresa. De ahí la importancia de encontrar el equilibrio perfecto entre el actor/actriz escogido y su caracterización, En El muñeco de nieve no lo hay. Ni Michael Fassbender (La luz entre los océanos, Derek Cianfrance, 2016) se encuentra cómodo en su papel ni el guion es capaz de sintetizar la complejidad de un personaje cuyas taras son verbalizadas de cara al espectador. Y a pesar de todo está el problema menor de un libreto al que se le ha dado forma a partir del macheteo salvaje de la novela de Jo Nesbø. La desconexión de la trama principal respecto a las subtramas paralelas y los movimientos erráticos de un cuadro de secundarios sin texto ni justificación ahogan a Michael Fassbender y dejan en evidencia el conservadurismo de Tomas Alfredson (El topo, 2011) a la hora de enfrentarse a la toma de decisiones salomónicas.

Mención aparte para la dirección de fotografía a cargo de Dion Beebe (Into the Woods, Rob Marshall, 2014), diez puntos por debajo de las prodigiosas tonalidades invernales con la que Hoyte Van Hoytema congeló las imágenes de Déjame entrar (Tomas Alfredson, 2008). Quizá esta era una película más indicada para Daniel (trilogía Millenium), el hermano mayor de Tomas Alfredson, o quizá nunca debió trascender su forma editorial.

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