A War. Una guerra (2015)

Fotograma: A War. Una guerra (2015)

El comandante Claus Michael Pedersen (Pilou Asbæk) y su destacamento se encuentran en una provincia afgana. A miles de kilómetros de allí, la mujer de Claus (Tuva Novotny) intenta que sus hijos tengan una vida normal y que la ausencia de su padre sea lo menos traumática posible. En una misión rutinaria, Claus y sus hombres se verán atrapados en un fuerte fuego cruzado. Para sobrevivir, el comandante tendrá que tomar una terrible decisión cuyas consecuencias le harán volver a casa. No para ver a su familia, sino para ser juzgado.

Valoración: 6,894.

Fotograma: A War. Una guerra (2015)

FICHA

Título Original: Krigen.
Director: Tobias Lindholm.
Guionista: Tobias Lindholm.
Reparto: Tuva Novotny, Pilou Asbæk, Søren Malling, Dar Salim, Charlotte Munck, Dulfi Al-Jabouri, Alex Høgh Andersen, Cecilie Elise Sondergaard, Adam Chessa, Andreas Buch Bogwardt.
Productores: Rene Ezra, Tomas Radoor.
Música: Sune Wagner.
Fotografía: Magnus Nordenhof Jønck.
Montaje: Adam Nielsen.
País Participante: Dinamarca.
Año de Producción: 2015.
Duración: 115 minutos.
Calificación por Edades: No recomendada para menores de 12 años.
Género: Bélica, Drama.
Estreno (España): 22 de septiembre de 2017.
Blu-ray (Venta): 12 de diciembre de 2017.
Distribuidora (España): Abordar Distribución.
Espectadores (España): 4.722.
Recaudación (España): 27.298,70 €.
Visitas: 0.
Popularidad: 33 / 160.

Fotograma: A War. Una guerra (2015)

CRÍTICA

02-10-2017 – ANTON MERIKAETXEBARRIA

Alta tensión

Tiene su intríngulis el detonante argumental del filme danés A War. Una guerra, centrado con todas sus consecuencias en el juicio sumarísimo al que debe hacer frente un comandante del Ejército de Dinamarca, tras una desgraciada operación contra la insurgencia en Afganistán, donde hubo víctimas civiles. El honesto director nórdico Tobias Lindholm filma todo ello con cámara de entomólogo, al tiempo que presta la exigible atención a cuanto ocurre en el seno de la familia de dicho militar profesional, situada al fin entre la espada y la pared.

Es evidente que se multiplican tragedias como las aquí descritas, bautizadas con el horrible eufemismo de daños colaterales, conforme aumentan las prestaciones de sofisticados drones o aviones asesinos, capaces de transmitir datos entre el aparato no tripulado y la estación terrestre que se ubica a miles de kilómetros de distancia. Se trata de un tipo de guerra muy difusa, diferente a las que se han librado hasta ahora a lo largo y ancho de la historia bélica de la humanidad. En cualquier caso, lo que deja meridianamente claro A War. Una guerra es el rechazo frontal del fanatismo colectivo e ideológico, venga de donde venga.

Porque estamos ante una película que denuncia sin circunloquios el odio y los esquemas que lo alimentan y lo conforman, transformando a las personas en seres exaltados y monstruosos. Asimismo, el realizador pone en la picota al terrorismo que lleva a sus ejecutores y simpatizantes a despreciar a otros seres humanos y considerarlos como carentes de valor. Son esas guerras, esas ideas mesiánicas, esos grupos intolerantes, esas tensiones políticas, sociales y judiciales que, invariablemente, cada cierto tiempo, surgen y dan al traste con todo. Así que nunca está de más recordar esta máxima de Voltaire: «No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a decirlo».



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