Tierra de Dios (2017)

Johnny Saxby (Josh O'Connor) tiene una solitaria vida en su remota granja familiar, donde se dedica a la cría de ovejas. El alcohol y el sexo ocasional son las únicas distracciones que Johnny encuentra para llenar su vacío personal, pero todo cambiará para siempre cuando llegue a su puerta Gheorghe (Alec Secareanu), un atractivo inmigrante rumano en busca de trabajo. A medida que ambos compartan las tareas diarias surgirá entre ellos una estrecha relación que despertará en Johnny sensaciones que nunca había experimentado antes.

Valoración: 7,506.

FICHA

Título original: God's Own Country.
Director: Francis Lee.
Guionista: Francis Lee.
Reparto: Josh O'Connor, Alec Secareanu, Gemma Jones, Ian Hart, Harry Lister Smith, Patsy Ferran, Naveed Choudhry, Sarah White, Melanie Kilburn, Liam Thomas.
Productores: Manon Ardisson, Jack Tarling.
Música: Dustin O'Halloran, Adam Wiltzie.
Fotografía: Joshua James Richards.
Montaje: Chris Wyatt.
País participante: Reino Unido.
Año de producción: 2017.
Duración: 104 minutos.
Calificación por edades: No recomendada para menores de 12 años.
Género: Drama, Romántica.
Estreno (España): 24 de noviembre de 2017.
Blu-ray (Venta): 13 de marzo de 2018.
Distribuidora (España): Karma Films.
Espectadores (España): 20.803.
Recaudación (España): 126.478,21 €.
Visitas: 2.
Popularidad: 58 / 65.

COMENTARIO

Francis Lee debuta en la dirección con un melodrama romántico en la campiña inglesa que vio su estreno en el pasado Festival de Sundance. Johnny Saxby (Josh O'Connor) vive con sus padres de edad muy avanzada y trabaja en su granja de Yorkshire en la crianza de ovejas. Un trabajador rumano (Alec Secareanu) entra en la granja para ayudar a la familia. Una inesperada relación romántica con el nuevo granjero hará que todo cambie en la alienante vida de Johnny. (Anuario Fotogramas 2018: Mariona Borrull).

CRÍTICA

29-11-2017 – ANTON MERIKAETXEBARRIA

Romance en la granja

Tiene un riesgo considerable verter en imágenes una historia de amor tan a ras de suelo como la que describe Tierra de Dios. ¿La razón? Sencillamente porque se centra en las relaciones sentimentales entre un joven granjero de la Inglaterra profunda con un solitario inmigrante rumano. El histórico condado de Yorkshire, situado al norte del Reino Unido, es el marco donde se desarrolla el romance, filmado de forma naturalista por el sensible cineasta Francis Lee, capaz de demostrar que en el confundido país del pérfido Brexit, también se pueden realizar películas a contracorriente.

Desde un principio, el guionista y realizador impone un discreto tono estético a la hora de relatar las peripecias íntimas, nada impostadas, efectistas o sórdidas, de ambos protagonistas, para testar su capacidad de convocar la emoción. El resultado es uno de los trabajos más honestos y sinceros que se hayan filmado en relación con los instintos físicos y los sentimientos reprimidos. Enmarcado todo ello en apacibles paisajes rurales, sobre los que el sol radiante derrama miel. Un paisaje y un paisanaje que es asimismo fácil de reconocer en nuestro entorno vital.

Lo que sí queda meridianamente claro es que se trata de una película diseñada para romper los esquemas de todo tipo de espectadores. Y, como era de prever, los silencios predominan sobre los diálogos, por otra parte llenos de sentido. Conversaciones que los actores, tanto como Josh O'Connor (The Program. El ídolo, Stephen Frears, 2015) como Alec Secareanu, transmiten mediante miradas que valen más que mil palabras. La sutilidad es otra de las virtudes de Tierra de Dios, que susurra sentimientos y toca fibras muy profundas, que de algún modo nos remiten a aquella preciosa melodía de la exuberante cantante de Tennessee Dolly Parton, cuando decía: «Todos buscamos la felicidad sin padecer, pero para ver el arco iris tiene que llover».

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